lunes, 11 de mayo de 2015

EXMA, un “pellizco anual” justo y necesario

Tuve la fortuna de cubrir el evento más importante de mercadeo en América Latina, el Expomarketing 2015, o EXMA, como lo llaman ahora. ¿Y por qué EXMA?, los organizadores de la feria no hacen nada distinto a seguir las tendencias del marketing. La gente quiere nombres más cortos y fáciles de recordar, de hecho algunas firmas le quitan las vocales a sus marcas para verse más simples y evolucionadas.

Encontramos casos como el de la marca de ropa Mango, ahora MNG, y hasta la misma Reebok que se presenta como RBK, solo por mencionar algunas. Asistir a EXMA es como darse “un pellizco” para sentirse vivo y con posibilidades entre los profesionales del mercadeo. Abrir los ojos, pero sobre todo, abrir la mente para aceptar que hay cambios importantes en nuestro consumidor, que deben ser tenidos en cuenta.

En una de las conferencias, el experto pidió que levantaran la mano quienes se sentían desactualizados en materia de tendencias de mercadeo, y por fortuna para nosotros mismos, más de la mitad del auditorio lo hicimos. Aceptar que el mundo gira rápido y que nuestros conocimientos no lo hacen a la misma velocidad, ya es un gran paso.

Ahora bien, es cierto que algunos conferencistas le van a decir cosas que suenan obvias y que ha escuchado en otros escenarios. Pero de todas maneras en sus presentaciones siempre hay elementos nuevos que hacen que valga la pena la inversión. Pero más allá de las charlas, que son buenas, la experiencia EXMA, en mi concepto, es valiosa porque puede relacionarse con las personas que están en la meca del mercadeo en Colombia. Si usted es bueno haciendo relaciones, es probable que salga de este evento con buenas perspectivas laborales y de negocios.

El otro plus es la muestra comercial y la oportunidad de conocer nuevas tendencias en la manera de hacer llegar el mensaje a sus clientes. Mi consejo es que vaya sin prejuicios y con la humildad del aprendiz. Quítese los pergaminos y premios de publicidad de encima, para que tenga la capacidad de asombro que tuvo algún día cuando inició en estas lides. Esto le permitirá absorber nuevos conocimientos de mejor manera, y aprovecharlos en los proyectos que tenga en mente.

Y otro tip: la mejor manera de sacarle provecho a estos eventos  es llevando un proyecto en mente y pensando en él siempre que el speaker habla. Dentro de sus apuntes deje unas hojas disponibles para escribir: ¡eureka!, pues es inevitable que las buenas y nuevas ideas lleguen justo en ese momento en que está aterrizando la teoría a su necesidad específica.

Estuve en las dos salas del EXMA, la Thinkers y la Challengers, y debo decir que las dos tienen su encanto: la primera trajo las tendencias de Estados Unidos, Europa y Asia, que si bien sirven en la construcción de nuevo conocimiento, no siempre se adecúan a la naturaleza de los consumidores criollos. La segunda, con menos parafernalia y más accesible en costos, es la criollización del mercadeo: conferencistas locales, algunos de países latinoamericanos, que le hablan en el mismo lenguaje y que están en sintonía con lo que vive a diario en su labor de mercadólogo.

En últimas debo decir que ante otras opciones de actualización en universidades y cursos libres en materia de mercadeo, vale la pena la inversión en EXMA. Sí que lo vale.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Somos una sociedad caníbal


Se volvió viral en redes sociales. La gente no la baja de bruta.  ¡Pero cómo se le ocurre decir eso! La noticia que fue publicada en el Espectador el día de ayer (13 de noviembre a las 5 de la tarde) y pocas horas después ya había sido compartida por 28 mil 100 lectores. Esta es la triste historia de la entrevista que dio la señorita Huila al Canal RCN, donde le preguntaron quién era Nelson Mandela, y contestó que era el creador del Concurso Nacional de Belleza.

¿Qué mueve a los colombianos a burlarse de una persona y convertirla en el blanco de toda clase de adjetivos, solo porque tuvo un lapsus? El que tiene boca se equivoca, dice el refrán popular. Todos los días personajes públicos cometen miles de errores al hablar ante micrófonos. Desde futbolistas, hasta presidentes de la República. ¿Por qué a ellos no les hacen tanta mofa como a las reinas?  

Esta misma semana, en el lanzamiento de la nueva marca de Proexport, que ahora se llama Procolombia, la presidenta de esa entidad Maria Claudia Lacouture, le dijo al presidente Santos en su discurso: “Usted presidente, sembró la semilla, y ahora esta entidad es un árbol frondioso”. Sí, quiso decir frondoso, y no se percató de su error. ¿Eso la  hace menos inteligente? No. Seguramente, alguno de sus asesores le hará caer en la cuenta y lo aprenderá para siempre. No es necesario un escarnio público, ni el matoneo en las redes sociales.


Recientemente Ban ki-moon, secretario de la ONU, confundió Austria con Australia  durante su discurso en la conferencia en Viena. Luego en una rueda de prensa explicó su metida de pata, y dijo que sabe perfectamente que "no hay canguros en Austria".  En fin, todos tenemos malos momentos en la vida, y si bien es cierto que no hay que dar papaya, también lo es que hay que ser considerados. Nada justifica que se le haga matoneo a una persona por un lapsus. Ahora que está tan de moda el término reconciliación  en Colombia, deberíamos empezar por una norma básica: ponerse en los zapatos del otro, ser solidarios y no gozar con el infortunio ajeno.