jueves, 2 de mayo de 2013

3 claves para ser un buen gerente de mercadeo



Foto: www.infomarketing.pe 

El publicista mexicano Fernando Anzures, quien se desempeñó como gerente general de Coca Cola Colombia y ha trabajado para importantes firmas como Procter & Gamble y Philip Morris, nos entrega, en exclusiva para mi blog y sus lectores,  las tres claves para ser un buen gerente de mercadeo:

1.       Hay que actualizarse. El pensum con el que usted estudió su pregrado en mercadología o una especialización en gerencia de mercadeo en la mejor universidad del país o del mundo, probablemente quedó obsoleto. Suena cruel pero es así. Y no es porque el consumidor cambie todos los días, es probable que el de hoy sea el mismo de siempre: con las mismas necesidades de Maslow. Lo que sin duda ha cambiado es la manera en que él se comunica e interactúa con las demás personas, y por ende con las marcas. Eso necesariamente implica la revisión de la estrategia de mercadeo, no de manera anual como se hacía antes, sino  mensual. Pensar que nos las sabemos todas y que no requerimos actualizar nuestros conocimientos sería un acto de soberbia, y los consumidores no perdonan la soberbia.

2.       Abrirse a un mercadeo global. Los colombianos estamos acostumbrados a marcas locales. No hablamos ni estudiamos los casos exitosos, ni los grandes fracasos de las marcas internacionales. Debemos entender que este mundo se globalizó y que en la medida que el país firme tratados de libre comercio, más temprano que tarde tendremos una competencia global que nos puede afectar si no estamos preparados para enfrentarla. El mercado local ya es nuestro porque lo conocemos. Pero hay mucho conocimiento acerca de estrategias usadas por marcas multinacionales que debemos adquirir, si estamos pensando en conquistar nuevos mercados, o si queremos mantenernos como los líderes en casa  cuando nos llegue la competencia.

3.       Aprender de los viejos y de los jóvenes. Si las fórmulas de marketing fueran la panacea, las empresas dieran saltos en sus ventas por encima del 50%. Pero eso no ocurre, normalmente un buen año se considera como tal, cuando se logra un crecimiento igual o levemente por encima de la inflación. Por eso no debemos pensar de manera extremista. Por ejemplo, “si no estoy en redes sociales estoy muerto”. Lo mejor es aprender y adoptar los mejores consejos y estrategias de los jóvenes y de los viejos. Cada uno tiene algo valioso que aportar nuestro plan de mercadeo.


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viernes, 26 de abril de 2013

Más temprano que tarde habrá matrimonio igualitario


Foto: www.forolan.com
El hundimiento del proyecto de Ley que pretendía implementar el matrimonio para las parejas del mismo sexo en el Congreso de la República es una es una muestra más del pensamiento retardatario de las mayorías en el Congreso.

Los argumentos con los que se hundió la iniciativa fueron los mismos con los que se negaban los derechos a las mujeres para que pudieran  elegir y ser elegidas; y los mismos con los que algunos senadores norteamericanos le daban largas al abominable delito de la esclavitud. En esencia: pensar que son seres distintos que requieren otro trato.

No quiero decir con esto que quienes estén  en contra del matrimonio igualitario también apoyen la esclavitud o le nieguen derechos civiles a las mujeres. Me refiero específicamente a los planteamientos de los legisladores que votaron en contra del proyecto. Porque vi algunos apartes del debate que se trasmitió por televisión.

El senador Juan Manuel Galán hizo una buena exposición acerca de los mitos que se tejen alrededor de los homosexuales, recuerdo estos:

1.       Que siempre están pensando en sexo y eso los convierte en unos promiscuos abominables. Falso, no piensan en sexo más que cualquier otro mortal. Pues como cualquier otro parroquiano tienen otras tareas que atender como su trabajo, amigos, y familia.
2.     Que los niños al lado de ellos corren peligro. Falso,  existen homosexuales  que son muy buenos padres, hermanos y amigos. Así como existen heterosexuales muy buenos padres y otros muy peligrosos para los menores. Su proclividad a cometer abuso contra los niños no la determina su preferencia sexual.
3.      Que los homosexuales son minoría. Falso, las minorías, entendidas como tal, no pondrían senadores de la República como sucede en Estados Unidos. Ni como pasa en Colombia con movimientos que eligen concejales en Bogotá como el Polo de Rosa.

Estos son algunos de los mitos expuestos por el representante Galán, al que yo le sumaria uno: pensar en la comunidad homosexual como algo que está alejado de los demás y que se concentra en unos terrenos específicos. Falso.

Los noticieros de televisión nos han vendido la imagen de una comunidad gay como dos hombres o dos mujeres besándose en plena plaza de Bolívar y agitando una bandera multicolor. Esa, a la que le llaman “comunidad” forma parte de la vida cotidiana de los heterosexuales: son nuestros padres, hermanos, primos, amigos y compañeros de trabajo.

Así que no sigamos "haciéndole el feo" a nuestros seres queridos, discriminándolos como hasta ahora. El discurso de Martha Cuellar, madre de un hijo gay que fue hasta el Congreso a defender los derechos de su muchacho, bien resume el error en el que se ha centrado la discusión: “pensar que la dignidad de una persona está pegada a sus genitales”.

Y creo que más temprano que tarde habrá matrimonio igualitario en Colombia porque cada vez personas más jóvenes  llegan  a la política. Libres de cargas ideológicas de partidos tradicionales  que se quedaron anquilosadas en el siglo pasado, y que no han sido capaces de adaptarse a las necesidades de una sociedad cambiante.

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