viernes, 26 de abril de 2013

Más temprano que tarde habrá matrimonio igualitario


Foto: www.forolan.com
El hundimiento del proyecto de Ley que pretendía implementar el matrimonio para las parejas del mismo sexo en el Congreso de la República es una es una muestra más del pensamiento retardatario de las mayorías en el Congreso.

Los argumentos con los que se hundió la iniciativa fueron los mismos con los que se negaban los derechos a las mujeres para que pudieran  elegir y ser elegidas; y los mismos con los que algunos senadores norteamericanos le daban largas al abominable delito de la esclavitud. En esencia: pensar que son seres distintos que requieren otro trato.

No quiero decir con esto que quienes estén  en contra del matrimonio igualitario también apoyen la esclavitud o le nieguen derechos civiles a las mujeres. Me refiero específicamente a los planteamientos de los legisladores que votaron en contra del proyecto. Porque vi algunos apartes del debate que se trasmitió por televisión.

El senador Juan Manuel Galán hizo una buena exposición acerca de los mitos que se tejen alrededor de los homosexuales, recuerdo estos:

1.       Que siempre están pensando en sexo y eso los convierte en unos promiscuos abominables. Falso, no piensan en sexo más que cualquier otro mortal. Pues como cualquier otro parroquiano tienen otras tareas que atender como su trabajo, amigos, y familia.
2.     Que los niños al lado de ellos corren peligro. Falso,  existen homosexuales  que son muy buenos padres, hermanos y amigos. Así como existen heterosexuales muy buenos padres y otros muy peligrosos para los menores. Su proclividad a cometer abuso contra los niños no la determina su preferencia sexual.
3.      Que los homosexuales son minoría. Falso, las minorías, entendidas como tal, no pondrían senadores de la República como sucede en Estados Unidos. Ni como pasa en Colombia con movimientos que eligen concejales en Bogotá como el Polo de Rosa.

Estos son algunos de los mitos expuestos por el representante Galán, al que yo le sumaria uno: pensar en la comunidad homosexual como algo que está alejado de los demás y que se concentra en unos terrenos específicos. Falso.

Los noticieros de televisión nos han vendido la imagen de una comunidad gay como dos hombres o dos mujeres besándose en plena plaza de Bolívar y agitando una bandera multicolor. Esa, a la que le llaman “comunidad” forma parte de la vida cotidiana de los heterosexuales: son nuestros padres, hermanos, primos, amigos y compañeros de trabajo.

Así que no sigamos "haciéndole el feo" a nuestros seres queridos, discriminándolos como hasta ahora. El discurso de Martha Cuellar, madre de un hijo gay que fue hasta el Congreso a defender los derechos de su muchacho, bien resume el error en el que se ha centrado la discusión: “pensar que la dignidad de una persona está pegada a sus genitales”.

Y creo que más temprano que tarde habrá matrimonio igualitario en Colombia porque cada vez personas más jóvenes  llegan  a la política. Libres de cargas ideológicas de partidos tradicionales  que se quedaron anquilosadas en el siglo pasado, y que no han sido capaces de adaptarse a las necesidades de una sociedad cambiante.

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miércoles, 17 de abril de 2013

8 máximas del negocio de la bolsa


Foto: www.bvc.com.co

Esta es la segunda entrega de lo que he aprendí en el curso de Cómo invertir en Bolsa. Para no ser técnico ni hablar de temas que ni yo mismo entendí con el profesor enfrente, quiero compartirles algunas claves, de esas que el experto dice, siempre deben ser tenidas en cuenta al incursionar en este negocio:

1.     Compre con expectativa y venda con las noticias. Las acciones de las empresas se mueven con las noticias o rumores que corren en el día a día en el mundo de los negocios. Por ejemplo, cuando Apple sacó al mercado el nuevo Iphone 5 había mucha expectativa de lo revolucionario que sería ese producto para que las personas se volcaran a comprarlo. Con esa expectativa el precio de la acción subió. Sin embargo, el aparato no resultó ser tan innovador como se pensaba.  El producto fue presentado oficialmente y pocos días después el precio de la acción se cayó y hasta ahora no levanta cabeza.  La moraleja de esta historia es que las noticias normalmente ya están descontadas por el mercado y la valoración se produce con la expectativa, es probable que cuando ya se haga oficial, el precio de la acción empiece a caer.

2.       La bolsa es como la vida misma. Funciona como una plaza de mercado con la dinámica de oferta y demanda.  Si hay mucha demanda por un producto y poca oferta, este encarece. Lo mismo pasa con la bolsa, en este momento, por ejemplo, hay un desgano por las acciones porque la economía no ha sido tan dinámica, la industria viene de capa caída y en general el panorama económico no es tan positivo como en años anteriores. Sería un buen momento entonces de entrar. Así se compra barato para después vender más caro. Recuerde que la economía es cíclica.

3.       Pregunte para qué es la plata que está invirtiendo. Cuando participe en una emisión primaria de acciones. Es decir, si adquiere las acciones directamente de la compañía que las emite, pregunte para qué están buscando ese dinero. Lo mejor es que esa plata se invierta en nuevos proyectos porque eso le traerá mayor dinamismo al negocio, mejores ventas y más rentabilidad. No es muy bueno si su dinero lo van a usar para pagar deuda.

4.       Nunca se desentienda de sus acciones. El peor error es que usted invierta y le diga a su comisionista: “hágale que usted es el que sabe”. Debe estar pendiente de sus acciones y de la manera como se compran y venden. Esa persona que le asigna la comisionista de bolsa es un asesor profesional, pero las decisiones finales las toma usted como dueño de su dinero. Además recuerde, como dice el adagio popular: “el ojo del amo engorda al caballo”.

5.       No todos los huevos en la misma canasta. Si bien el negocio de las acciones puede ser atractivo, lo mejor es no poner todos los huevos en la misma canasta. Diversifique su portafolio de inversiones. Uno nunca sabe cuándo se presenta una urgencia de dinero, así que es mejor contar con otras alternativas de inversión que le permitan tener liquidez en cualquier momento. Además, si un negocio se pone malo, el otro en el que también tenga inversiones le salvará el año.

6.       Invierta  en negocios que usted entienda. En el mercado hay empresas de todo tipo que están presentes en diferentes sectores de la economía. Preferiblemente, y más aún si se trata de inversiones de largo plazo, invierta en negocios que entienda. Esto le va a dar más criterio a la hora de  tomar decisiones y reducirá su incertidumbre.

7.       No se case con un activo. Por muy buena que sea la empresa en la que tiene sus acciones, no se case con ellas. La idea es que las venda cuando alcancen una valorización que le represente una buena ganancia.

8.       Nunca se endeude para entrar al negocio de la bolsa. El mercado es como un perro que huele el miedo y si usted entra con mucho temor de perder su dinero, seguramente va a tener una experiencia desagradable. Lo mejor es que los recursos con los que ente al negocio sean propios y esté dispuesto a tolerar el riesgo.