miércoles, 19 de septiembre de 2012

Los consejos del profe Valdano

Foto tomada de RealMadridweb.com

Tuve la fortuna de ser invitado al Foro BBVA 2012 donde hablarían de las perspectivas económicas de Colombia y el mundo. Un tema apasionante, pero más aún, el plato central que nos tenían preparado, una conferencia sobre liderazgo con una de las glorias del fútbol argentino: Jorge Valdano, ex jugador de la selección Argentina que se coronó como campeona del  mundial México 1986.

Resulta curioso, por decir lo menos,  que un argentino empiece su conferencia mostrándonos un video en el bota un gol que era más fácil hacerlo que fallarlo. Se disputaba la semifinal Argentina Bélgica en el mundial de México 1986 y Maradona pasa la pelota a Valdano para que la meta, solo tenia que empujarla y estaría adentro de la red. Pero no fue así, Valdano es traicionado por su ansiedad y falla, la manda muy por encima del arco.

Para rematar, como un acto de solidaridad, Maradona lo aplaude, “era mejor que no me aplaudiera, eso me hacía sentir peor”, dice Valdano.  Lo bueno es que el técnico le dio la oportunidad de resarcir su embarrada en la gran final contra la selección alemana. Lo hizo con creces, al marcar uno de los goles de la victoria. “Cuando iba acercándome al arco rival, solo pensaba, tranquilo, tranquilo. Me había entrenado mentalmente para que la ansiedad no me traicionara esta vez y así fue”.

Y digo que me parece curioso que un conferencista inicie su charla con una embarrada de estas dimensiones, porque, normalmente, lo que uno está acostumbrado a ver en los escenarios de charlas sobre liderazgo a “seres iluminados” a los que la vida los ha tratado muy bien. De hecho, eso les da una especie de aval para decir a los demás cuáles son las claves de la felicidad.

Mostrar ese video al inicio de la presentación hace que el auditorio baje la guardia y piense: “es otro ser humano con las mismas dificultades y miedos que yo, quien me está hablando. No es un extraterrestre que quiere envolverme con teorías rebuscadas”.  Es una manera muy acertada de entrar en confianza con su público y hablarle en la misma frecuencia.  

Estos son los consejos del profe Valdano, los que debe tener el líder del siglo XXI para hacer bien su tarea. Al menos estos son los que ha aplicado en más de 30 años de carrera profesional como futbolista y director técnico del Tenerife, Real Madrid, y el Valencia. Como el mismo lo dice, en fútbol solo le hace falta ser balón y árbitro.

Credibilidad: a nadie le pagan por se más honesto que otros. Es la capacidad de ser honesto, de hacer las cosas bien para despertar la admiración de los otros. Se hace con pequeñas cosas como respetar a las demás personas y exigir respeto de parte de ellas. Tiene que ver con la coherencia, premiar y castigar en función del mérito. Y ojo, se debe estar alerta, porque la credibilidad se construye a través de los años, poco a poco. Pero se puede perder en un segundo, con un acto en el que “se nos vayan las luces".

Pasión: un futbolista se hace con base en la pasión que sienta por el fútbol, pues debe entrenar ocho horas diarias para ser el mejor del mundo. Sin pasión no hay futbolista. Lo contrario a la pasión sería entonces la indolencia, esa que lleva a que grandes figuras no brillen tanto como debieran. Lo mismo sucede en las empresas. El líder antes de transmitir mensajes, debe inyectar pasión a su gente.

 Esperanza: Valdano cita al proverbio japonés: es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.  Tener la esperanza de que se pueden hacer las cosas mejor, es vivir con fe. Esa que tanta falta hace en las organizaciones. Para eso se deben poner metas desafiantes, pero realizables.

 Estilo: aunque dicen que en el fútbol no importa el estilo, sino el resultado, eso es discutible. El estilo forma parte de la identidad de un equipo y debe tenerlo. En el mundo empresarial,  si no tienes tu propio estilo, es decir, una manera más eficiente y fácil de hacer las cosas (propuesta de valor) seguramente tus días están contados.

 La palabra: vaya que importante en estos días en que la tecnología cada vez más hace posible la telepresencia, mediante la cual nos comunicamos por aparatos electrónicos pero no estamos de cuerpo presente. Hablar de frente es algo vital en los equipos, y los líderes deben buscar los espacios para que estos diálogos se produzcan. Las palabras motivan, pero también destruyen. Así que mucho cuidado, cuando se hiere en público de nada sirve ofrecer disculpas en privado. El daño debe tratar de resarcirse de la misma manera en que se produjo.

La curiosidad: que bueno es preguntar. Cada vez que lo hacemos nos entrenamos para formular preguntas más inteligentes que provocan respuestas cargadas de conocimiento.   Esa es la invitación de Valdano, a ser más curiosos para tener más conocimientos y generar soluciones creativas.


Sencillez: el valor de simple. De eso tenemos ejemplos exitosos: Steve Jobs, es uno de ellos. Nos hizo enamorar de su manzana mordida porque sus productos están diseñados de manera sencilla y limpia. Sin embargo, algunas personas insisten en complicarlo todo. Ojo, la sencillez no es sinónimo de superficialidad, cuando se llega a ella es porque existe un conocimiento profundo.

Talento: es innato, pero se debe incentivar  en las personas para que lo desarrollen al máximo. Los líderes deben confiar en los miembros de su equipo delegando funciones que puedan ser llevadas a cabo por ellas. Esto genera empoderamiento y no es un favor que se hace a otras personas, pues como lo dice Valdano, “cuando uno da confianza te lo devuelven con creces”.

 Vestuario: es el espacio que tienen los jugadores para limar asperezas y para hablar de la táctica de juego.   Lo mismo sucede en las empresas, el vestuario son los espacios corporativos donde se entrenan “para salir a cazar leones”.

 Humildad: esto es lo que nos mantiene con los pies en la tierra. Y solo tiene sentido si es una humildad crítica, es decir, siempre en aras de saber que se es bueno pero que hay espacios para mejorar.

Éxito: es el gran motor energético que se obtiene por una labor bien hecha. El éxito es una cuestión de insistencia, por eso no se debe tirar la toalla en el primer intento en el que no se mete el gol. Como lo dijo Valdano al iniciar la conferencia después de mostrarnos el video donde bota un gol en la semifinal de un mundial de fútbol: en la vida son más las veces que botamos el balón fuera del arco que dentro de él”, así que nada esta perdido. Y como dice el eslogan del BBVA Adelante…

Saludos,
Ricardo Solarte Ojeda

miércoles, 15 de agosto de 2012

Sin pesos para comprar


Por: Ricardo Solarte

Dicen que después de la fiesta viene el guayabo, ese parece ser el molesto síntoma que está experimentando la economía colombiana que comienza a desacelerarse debido a la menor demanda interna. 

“Una casa que sea bonita y una piscina para nadar… y vestidos de mil colores y una jeepeta para pasear. Un Mercedes pa’ los domingos y un chofer vestido de frac, y una lancha no muy pequeña por si ella quiere ir a pescar… Casi na’, es lo que pide, para darme una oportunidad. Yo soy bueno y ella lo sabe, que mi amor es puro y real, lo malo es que en mis bolsillos no hay pesos para comprar”.

Esta canción de grupo merenguero Los Cantantes “No hay Pesos” parece estar inspirada en la historia de muchos colombianos durante este primer semestre del año, en el que a juzgar por las estadísticas “no hay pesos para comprar”.  De acuerdo con la encuesta más reciente aplicada por la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) a los comerciantes del país, en el período enero- junio de 2012, sólo el 11%  logró sobrepasar la meta de ventas, el 42% la cumplió, y el 47% restante no la alcanzó.

¿La gente guardó su tarjeta de crédito? Aunque parezca un contrasentido, la respuesta es no. Las personas la siguen usando. Al menos eso es lo que se puede observar con la información que reportan los bancos y entidades financieras a la Superintendencia Financiera. Mientras en los primeros cinco meses del año 2011 las compras con tarjeta de crédito alcanzaron los $8,1 billones, en el mismo período de este año esa cifra alcanza los $9,4 billones (ver gráfico 1). Eso quiere decir que por los lados del dinero plástico las ventas no se han disminuido, por el contrario, crecen a un ritmo del 16%.



Esa buena dinámica  se puede observar en dos grandes referentes del consumo en el país como  Falabella con su tarjeta CMR y el éxito con la tarjeta Tuya. A los dos les va bien. CMR Falabella registra un crecimiento de 23% en sus ventas, al pasar de $578 mil millones a $713 mil millones (ver gráfica 2). Mientras que por los lados del grupo éxito con la tarjeta Tuya, la dinámica es aún  mejor, pues pasó de vender $422 millones a facturar $544 millones, lo que representa un incremento de 28% (ver gráfica 3).



Descartada la hipótesis del miedo de los consumidores a pasar sus tarjetas de crédito, la otra opción sería una disminución de las compras con dinero en efectivo. Pero tampoco es por ese lado. Una de las maneras de medirlo es por medio de las operaciones que se hacen con tarjetas débito.  Las compras con este medio también presentan buena dinámica durante los primeros cinco meses del año. Crecen a un ritmo de 28%, si se tiene en cuenta que en el año 2011 se registraron 5,5 billones de pesos, y este año 6,7 billones de pesos (ver gráfica 4). 



Así las cosas, quienes tienen tarjeta de crédito están gastando más que antes y quienes tienen tarjeta débito también.  Entonces, ¿por qué se quejan los comerciantes? Lo cierto es que se está hablando de una desaceleración de la economía, y  a esas voces se suman los industriales representados por la Asociación Nacional de Empresarios (Andi),  y hasta el presidente de la República.

Los tres al unísono le han pidieron al Banco de la República que baje las tasas de interés para estimular la demanda del crédito y por ende el consumo de los colombianos.  Y es que la menor demanda de crédito de consumo es una realidad. Mientras en los primeros cinco meses del  año 2011 se desembolsaron $32,7 billones en este rubro, en el mismo período de este año esa cifra ni siquiera llega a la mitad, registrándose en $14,8 billones. Es decir, se presenta una caída de -54% en los desembolsos que se debe a la falta de apetito por el crédito (ver gráfico 5).



Para Daniel Niño, director de investigaciones económicas de Bancolombia, los síntomas de desaceleración que presenta la economía colombiana no es un problema exclusivo de unas tasas de intervención, que a su juicio, no son altas si se comparan con la manera en que se han incrementado en otros países latinoamericanos cuando se aplican políticas restrictivas por parte del Emisor.

Niño sostiene que esos síntomas obedecen, entre otros factores, a la caída en la confianza de los consumidores posiblemente por las noticias internacionales que hablan de la crisis de Europa a la que Colombia no es inmune y que se ve afectada por la caída en las exportaciones en volumen y en precios. A esto se suma un panorama de demanda interna que tiene que lidiar con una desaceleración en el mercado de vehículos que el año pasado alcanzó un récord histórico en ventas y que este año no se repetirá.  

Lo cierto es que mientras hay voces que le piden al Emisor más rebajas como la que hizo el pasado mes de julio, según el más reciente reporte de estabilidad financiera elaborado por el Banco de la República, la carga financiera de los colombianos crece, y hoy está alrededor del 20%. Esto significa que de cada $100 pesos  que genera un hogar en ingresos, $20 se destinan a pagar una  deuda con los bancos que asciende a los $80 billones de pesos, $60 billones en crédito de consumo y $20 billones en crédito de vivienda.  

La experiencia internacional ha demostrado que una economía basada en consumo desenfrenado no genera un crecimiento sano y sostenible en largo plazo. Y el Emisor tiene en sus hombros la responsabilidad histórica de mantener su independencia consagrada en la constitución de 1991 frente a las presiones de los principales agentes económicos y políticos del país.