miércoles, 10 de febrero de 2016

Lo veo difícil

Foto tomada de El Tiempo.com

Quiero con todo el corazón que el proceso paz llegue a feliz término. Soy un convencido de que nunca antes habíamos estado tan cerca de ponerle fin a más de medio siglo de guerra. Y, sí, también sé que  la firma de este acuerdo es apenas el primer paso para alcanzar la paz. Después deben venir las reformas necesarias para que seamos un país menos desigual y por ende, más tranquilo.

Pero bueno, no quiero hablar de las ventajas del proceso, sino de las preocupaciones que me atacan por estos días, y del pesimismo que toca a mi puerta respecto del plebiscito en el que insiste el gobierno. Creo que en la refrendación del proceso la gente terminará calificando la gestión de Santos. Pero lo más grave, haciendo una catarsis acerca de escándalos recientes que salpican a Santos, y sus medidas impopulares. Estas son las razones por las que creo que el plebiscito por la paz, lastimosamente, no llegará a feliz término:

1.       Escándalo de Reficar: Comencemos por el factor más reciente. Más de cuatro mil millones de dólares en sobrecostos es una cifra difícil de asimilar para los colombianos de a pie que nos “rompemos el lomo” todos los días con el fin de llevar algo de comer a nuestras casas. Es un escándalo que no tiene presentación y que sin duda será endosado, lastimosamente, a la cuenta corriente del proceso de paz.

2.       La reforma tributaria estructural: Como lo dice la comisión de expertos “o cobramos más impuestos o debemos reducir las inversiones en infraestructura, educación y todas las responsabilidades del Estado”. Esa explicación tendría lógica en cualquier otro momento, menos en este, en medio de semejante escándalo de corrupción como el de Reficar ¿Pagar más impuestos para qué?  ¿Para cubrir sobrecostos de los Reficar? ¿Dónde fueron a parar esos cuatro mil millones de dólares que se pagaron demás?  Lastimosamente, esta reforma tributaria, necesaria pero inconveniente, también va la cuenta corriente del proceso de paz.

3.       La mal concebida  “paz de Santos”: Pese a los esfuerzos de los colegas expertos en comunicaciones que trabajan en la difusión de las bondades del proceso de paz, o en la necesidad de discutir su conveniencia o inconveniencia, gran parte de los colombianos piensa, de manera equivocada, que se trata de la paz de Santos, y que nada tiene que ver con ellos. Debemos reconocer que no ha sido posible “Desantizar” el proceso de paz, y el pueblo consultado en un plebiscito terminará calificando su percepción de la maltrecha imagen del gobierno Santos.


4.       El colombiano promedio es guerrerista: Reconozcámoslo. Ocho años del gobierno Uribe derechizaron al país. Es muy común escuchar decir en todos  los estratos sociales que con la guerrilla no se debe negociar, sino “darles bala”, como lo hizo Uribe, que eso “sí es bonito”.  Aún sin estos escándalos y medidas impopulares recientes  que juegan en contra del proceso, estas personas ya habían tomado la opción por el no en el plebiscito. Digamos que ahora tienen más argumentos para su oposición.

viernes, 5 de junio de 2015

Estudiar te hace rico, libre y sexy

                 Andrés Cancimance López, doctor en Antropología.  Foto cortesía: Unimedios.

Estoy de plácemes porque mi paisano del Putumayo,  Andrés Cancimance López, que no tengo el gusto de conocer, pero que desde ahora admiro, se convirtió en el primer doctor en Antropología graduado de la Universidad Nacional. Ofrezco disculpas de antemano a Andrés por lo sugestivo de del título de este blog (es una manera de llamar la atención), y porque me basaré en su ejemplo para ilustrar a los jóvenes del Putumayo la importancia de estudiar.

Y como quiero llegar a la población más joven (y los jóvenes lo quieren todo rápido y bueno –es su naturaleza-), voy a decir que el estudio es el medio más seguro y estable (aunque no el más rápido) para tener plata en el bolsillo, ser libre, embellecerse y levantarse a la mujer o el hombre que quieran. Y lo es por cinco razones:

1.       El mercado está dispuesto a comprar conocimiento: Siempre nos han dicho que las “empanadas es lo que más se vende”, y no es cierto. También se vende conocimiento, cuando es de calidad. Imagínense cuántas empresas del sector público y privado en Colombia y el mundo querrán tener a Andrés entre sus colaboradores, y seguro le pagarán lo que vale. No llegará a ser un magnate, pero se dará sus gustos. Eso es innegable. 
2.       Es el más duradero. Así lo es, a diferencia de una máquina donde depositas la esperanza de buscarte tus alimentos, el estudio  dura para toda la vida. Eso sí, cuando vives de lo que sabes, debes estar en constante capacitación (repotenciación del cerebro) si se quisiera hacer un símil con un motor de carro.
3.       Es un intangible y esto lo hace seguro. El conocimiento no te lo roba nadie. Es tu mayor tesoro y está bien resguardado. Cuando estudias, la máquina que da de comer es tu cerebro.
4.       Te da libertad: Este es tal vez el mejor plus que tiene el negocio de estudiar. Que además de darte dinero y buena calidad de vida, te da la libertad suficiente para elegir lo que quieres en la vida y no ser veleta de nadie.
5.       Te hace sexy: Nada derrite más a una mujer que un hombre con “buena labia”. Pero no de esos que hablan por hablar y que marean, sino, de esos que manejan diferentes temas con profundidad y gran desenvolvimiento. Lo mismo pasa con las mujeres inteligentes y bellas, esa es una mezcla letal a la que es difícil resistirse.


Cinco razones para pensar que el estudio es la mejor inversión del  mundo. Y la única, por la que vale la pena endeudarse, y debo decir, que no me gusta la deuda.