Foto: Diario del Huila.
La noticia dada por el Presidente
Santos en Neiva en la que anuncia el fin del paso de carrotanques por las vías
del Putumayo y el Huila debería ser motivo de regocijo para todos los
habitantes del Putumayo. Pero no fue así, ahora parece que la polémica apenas
comienza gracias a que hay un grupo de empresarios que están dispuestos a dar
la pelea por defender sus intereses.
Hay que empezar por decir que los
empresarios del transporte de crudo por carrotanques tienen el legítimo derecho
a defenderse. Pero, también hay que decirlo: la comunidad entera, que ha visto
afectada su calidad de vida, debe salir a respaldar la medida. Bien dice el
artículo 315 de la constitución Política de Colombia: “el interés general se
encuentra por encima del interés particular”.
Según algunos registros de
prensa, son más de 800 los empresarios del sector transporte que se verían
afectados en sus intereses cuando se ponga en marcha el oleoducto que transportará
el petróleo que se extrae del Putumayo por la costa ecuatoriana. Esto es un
hecho, según lo anunciado por Santos, el acuerdo está firmado y solo resta
ultimar detalles.
Ahora bien, en estrategia
empresarial hay una práctica que se llama prospectiva. Se trata de leer las
señales del mercado, las tendencias, para saber a qué negocio apostarle y
cuáles definitivamente no. A mi modo de
ver, quienes invirtieron en carrotanques
en Colombia debieron hacer el ejercicio de prospectiva de manera más juiciosa para
saber que este modelo de transporte de crudo por tierra no es sostenible.
Y no es sostenible por varias
razones, solo por nombrar dos: este medio afecta la vida de la comunidad a su
paso por los pueblos y hace que las petroleras se conviertan en un mal vecino. Y
eso no le conviene a nadie. Y la segunda, no es rentable para las petroleras.
Es mucho más barato transportar el crudo vía oleoducto.
Lo que viven hoy estos empresarios del Putumayo lo vivieron sus pares en el centro del país cuando se dio vía libre al Oleducto Bicentenario que cruza a Colombia desde los llanos hasta Coveñas, y dejó por fuera de circulación un buen número de estos carrotanques.
Señores empresarios: las
economías son dinámicas, y los hombres y mujeres de negocios deben tener la
agilidad necesaria para moverse en la dirección a donde apuntan las tendencias.
Los habitantes están cansados del paso de carrotanques por sus calles, esa es
una realidad difícil de ocultar. Es hora aceptarla y buscar formas alternas de
ganarse la vida.
Por último quiero decir que no le
queda bien al Gobernador Jimmy Díaz tomar partido de lado de los empresarios
del transporte en esta polémica. La comunidad entera ha rechazado el paso de
los carrotanques por sus calles, y a ella a quien se debe respaldar.
